viernes, agosto 05, 2011

Revelry

Recuerdo la primera vez que desde un colectivo sentí un revoltijo de alitas de mariposas repiqueteandome el pecho. Viaje de estudio, 5to año.  No sé si fue exactamente así, pero hoy me recuerdo mirando por la ventana pasar árbol tras árbol, nieve al costado de la ruta, alguna música adolescente en el discman y la plenitud rebalsando en el pecho. 

Después vino la facultad, vinieron algunos trabajos poco felices, mal pagos, pero que sin duda dejaron algunas historias para contar a los nietos. Pasó el tiempo y otro trabajo, mejor pago y más feliz, fue el aliado fiel para volver a la ruta. Ahora con mejor música en los oídos y más edad a cuestas. 

Viajé por tantas razones distintas que hoy me siento vieja al rastrear los recuerdos en mi memoria. Viajé para pensar qué hacer de mi vida. Adelanté pasaje de vuelta para comenzar una vida de cuatro años con la persona que fue mi par en la vida y en los viajes. Viajamos de norte a sur. Cerca y lejos. Mochila al hombro y cámara en mano, compañeros infaltables de todo viajero. Saqué fotos. de a miles. Planeé viajes que nunca se concretaron. Viajé a lugares impensados para escapar de una realidad que supo hundirme en lo profundo del lodo. Manejé por rutas californianas sin saber manejar. Viajé de cara al cielo mirando las estrellas mientras un vientito cálido nos pegaba en la cara y el amigo Zack musicalizaba la ruta 66 con Billie Holiday. Volví a lugares con olor a hogar, exorcisé fantasmas y volví a la ciudad.

La ciudad siempre espera con su color gris y sus cielos cuadrados. El trabajo siempre espera con la oficina, las reuniones y los viajes coorporativos. Con la comodidad de horarios flexibles, el buen sueldo y compañeros con quien almorzar y filosofar junto a la biblia y al calefón. La seguridad de los objetos siempre me esperó también al cruzar la puerta de casa y dejar la mochila en el piso. La ducha caliente, la cama, la tele, la compu, la taza de café con leche, la gata, los amigos, la familia los domingos. La ciudad siempre espera.

Pasaron siete años desde que ese trabajo me regaló por primera vez un pasaje de ida y vuelta a algún destino norteño. Siete años después, es el mismo trabajo el que me ve partir, dejando atrás estabilidad laboral y horarios flexibles, buen sueldo y un puesto gerencial. Dejarlo para embarcarme en lo desconocido. Para emprender viaje sin pasaje de vuelta. Para retomar la ruta y sacar fotos de a miles. Para volver a sentir el repiqueteo en el pecho. Porque la ciudad siempre espera. La que no espera es la vida.

13 palabras de otro mundo:

Sol. dijo...

Vamo arriba, Nadim. Vamo arriba.

NaÐ.iM dijo...

Arriba iré. Empezando por el NOA.. y sigo pa arriba, arriba, hasta que natura mande. Vamo

Anónimo dijo...

MAZEL TOVVVVV!!!!!! una puerta se cierra para que otras se abran... cliche? who cares!!!??? agarra el picaporte amiga y elige tu propia aventura.
Markkk

Tortódroma dijo...

vergüenza tener frío
y arrimarse a la estufa como siempre
tener hambre y comer
esa cosa tan simple
abrir el tocadiscos y escuchar en silencio
sobre todo si es un cuarteto de Mozart

da vergüenza el confort
y el asma da vergueza
cuando tú comandante estás cayendo
ametrallado
fabuloso
nítido

Lee dijo...

Ohhh yeahhh!! "largar todo y marcharse, que maravilla" sonrío con vos (supongo que sonreís) festejo este blog y este posteo, que tanto resuena en mi cabeza estas palabras tuyas! desde otro lado, yo tb voy por ese repiqueteo en mi pecho!

Brindo por usted señorita! besos

brilluda dijo...

y qué linda es la palabra revelry, no?
me quedé con ganas de saber qué escucharías en tu discman adolescente.

vas a pasar por la residencia?? por favor mandá saludos míos, ahora que ya sabés mi nombre NaDim querida, si hay alguien a quien extraño es a ellos <3
me encantó leerte,
bon voyage!!

NaÐ.iM dijo...

t, ya lo sabés. Gracias.

lee, voy de la sonrisa al pánico. Mezcla rara de angustia y cañita voladora, como dice la canción. Muchas cosas tristes en este tiempo, y planes. Este es uno de esos. Levanto la copa y chin chin. Besos

bri, quizás pase. Depende desde dónde arranque esta vez. Me falta terminar algunas cosas facultativas y después arrancaré viaje. En la adolescencia había mucho Alanis (mucho), había Sheryl Crow, Tori Amos, Garbage, Fiona. Tortísima la mina, eh? Besos y gracias

yiya dijo...

Na juro que esta semana me acorde de lo de tu laburo, suerte nena en este viaje, sos valiente y eso es lo que importa.
Desde acá un abrazo putis!!!

Nati dijo...

Viajar... viajar para encontrarse, para enmudecerse ante un paisaje bello que cobra colores fluorescentes a los propios ojos, viajar para regresar al centro, para volver a la verdad.

Pao dijo...

Buen viaje, entonces.
A donde la vida te lleve, pero vos manejás tu timón.
Un abrazo grande,

Pao

NaÐ.iM dijo...

tana, gracias querida. Hay cosas para planear todavía, pero lo que vale es la intención de hacerlo, no? Beso

nati, viajar para conocerse un poco más. Saludos!

pao, gracias. A dónde lleve la vida, qué lindo suena. Abrazo a vos también.

torta que se desconoce dijo...

Que lindo viajar, me encanta!!
Muchos exitooosss!!

Saludos!!

Lauri S dijo...

que lindo post...
Buen viaje!

saludos!

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